Existen muchos tipos de champús, con fórmulas diversas. Se pueden clasificar por forma (líquido, crema, polvo, etc.) y por función (champú normal, champú acondicionador, champú anticaspa y anti-picazón, champú infantil y champú para teñir el cabello). Por lo tanto, los consumidores pueden elegir diferentes tipos de champús según su tipo de cabello, como los adecuados para cabello normal, seco o graso; o productos con diferentes propiedades como control de la caspa y nutrición.
El champú debe poseer las siguientes propiedades:
1. Poder limpiador moderado, eliminando los depósitos y el cuero cabelludo sin pelar excesivamente el cabello y provocar sequedad;
2. Produce una espuma rica, fina y relativamente estable durante el lavado con champú;
3. Fácil de usar y enjuagar;
4. Suave, con poca irritación para los ojos y el cuero cabelludo, no-tóxico y seguro de usar;
5. Buena peinabilidad en húmedo y seco, dejando el cabello brillante;
6. Deposición moderada de diversos agentes acondicionadores y aditivos, evitando la deposición excesiva incluso con un uso repetido a largo plazo-;
7. Agradable fragancia tanto durante como después de su uso.
